Jóvenes hacen servicio comunitario por hacer fiestas clandestinas en confinamiento

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Una comunidad de Córdoba, Argentina, se viralizó una forma de sancionar a quienes hicieron fiestas clandestinas pese a las alertas de contagio por COVID-19 en los puntos más críticos de la pandemia. Ahora estos jóvenes tienen que limpiar las calles y hacer servicio social.

Río tercero es la primera localidad promoviendo este “consenso político” tras un aval de los vecinos. De acuerdo con los registros sobre la pandemia en este lugar, un 80 por ciento de la ocupación en hospitales pertenece a camas de terapia intensiva y se mantiene un incremento del 50 por ciento de contagios diarios.

Marcos Ferrer, alcalde de la localidad, convocó en este contexto a una iniciativa que hizo eco en los casi 60 mil habitantes de la región; “quienes participen en fiestas clandestinas deberán pagar multas o realizar tareas comunitarias”.

Como lo informó Clarín, el intendente que también pertenece ala UCR advierte que faltan o fallan los organismos de control y por eso se transgreden las reglas en este tipo de comunidades.

“Sabemos que no habrá ninguna sanción. Bueno, eso acá no lo queremos más, pretendemos que sea una medida ejemplificadora y que haya una diferencia entre los que acatan las medidas y los infractores…

“Por eso creemos que es el momento adecuado para llevarla a cabo y crear conciencia en los que no respetan las reglas y visibilizar una sanción para que los que lo miran desde afuera. Buscamos generar un golpe de efecto”, detalló.

Luego de que se suspendiera una fiesta clandestina con 50 personas a inicios del mes pasado, el anuncio de esta medida se formalizó y comenzaron a emplearse las sanciones durante los primeros días de junio.

Dos jóvenes fueron citados a un espacio donde se aplicaron vacunas para ayudar a controlar las filas, ordenar los datos de los inoculados y sus datos.

La siguiente semana otras dos chicas pintaron cordones y cunetas en la vía pública, la siguiente semana otros más terminaran más medidas comunitarias y así sucesivamente.

Además los padres de los sancionados dijeron que era una forma óptima de concientizar a los jóvenes de lo que sucedía, dado que muchos optaban por no pagar las multas económicas y con ello librarse de la penalización.

¿En qué consiste el trabajo comunitario en esta región?
Los trabajos comunitarios son tareas que deben realizarse entre las 10 y 15 horas dependiendo las actividades y obligaciones del sancionado. Este debe acudir al Departamento de Recursos Humanos municipal para darse de alta y, en caso de no asistir, deberá pagar una multa de 40 mil pesos.

Las labores son designadas por el mismo departamento, quien les entrega un uniforme amarillo con el letrero de “Municipalidad de Río Tercero.”

“Los chicos se muestran culpables y arrepentidos y les da vergüenza la exposición ante los vecinos, saben que ese uniforme que tienen los identifica como los que asistieron a fiestas clandestinas. No es lo más agradable, pero están obligados, por eso insistimos con vehemencia en la toma de conciencia. Y desde que anunciamos estas medidas notamos una considerable baja en la organización de encuentros sociales prohibidos”, señaló al respecto Damián Monti, director de la oficina de Recursos Humanos del Municipio

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