Sin medias tintas

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Están que arden los hospitales

Que se hace el occiso Director

Le dan la puntilla al de Salud

Están que arden hospitales…Y la que ahora sí que se puso ¡que arde!, es la crisis que se vive en los hospitales estatales, ahora con lo del conato de incendio que se registrara en el Hospital Integral dela Mujer (Himes), por un corto circuito en el sistema de las “refrís”, producto de la falta de mantenimiento, lo que provocó que casi “se le saliera el chamaco” a las mamás que estaban en el área de espera. ¡Zaz!

 

Así estuvo la emergencia, pánico y evacuación que generara esa enésima negligencia hospitalaria, al suponerse que ese tipo de servicios a los sistemas de refrigeración es algo  que deben hacer “de cajón”, pero al parecer al director de ese nosocomio, Luis Antonio González Ramos, simplemente le valió el no tenerlos “al cien” para un óptimo funcionamiento, por lo que ahí están las consecuencias. De ese pelo.

En lo que es una enésima falla de esos centros hospitalarios que puso en riesgo a los usuarios y sus familiares, por como más de una decena de mujeres en trabajo de parto tuvieron que ser sacadas a las carreras y después reubicadas a otras instituciones de salud, luego de que una humareda y olor a quemado invadiera a ese inmueble por las líneas de los ductos por donde circula el aire acondicionado. ¡Tómala!

Y es que la Unidad de Protección Civil Municipal, que comanda Juan Francisco Matty, ventiló que se ordenó el cierre temporal de algunas áreas del Himes, hasta que ingenieros certificados hagan un diagnóstico del estado en que se encuentran esos aparatos enfriadores y así evitar un siniestro más grave o que pudiera causar una tragedia, en lo que vaya que no deja de ser una enésima mala sintomatología.

Ante lo que sobra apuntillar que ese negligente actuar de González Ramos y sus “operadores”, sí que debe ser una llamada de alerta para que los directores de las demás instituciones de salud pongan sus barbas a remojar y se avoquen a checar el cómo andan en el renglón de la climatización artificial, con el fin de que prevengan una “quemada” en todos los sentidos, como ocurriera en esta ocasión ocurrida.

Porque muy seguramente que la mayoría de esos edificios en los que “curan” a la gente deben estar en las “mesmas” condiciones o con ese mismo “padecimiento”, por una y otra vez ya haber quedado demostrado que las labores preventivas no son su especialidad, de ahí el por qué hasta que ya no suceden las cosas, es cuando buscan ponerles “remedio”, pero no antes, como debería de ser. ¡Ñácas!

No obtente y que los tildados de “maquilladores” de la Unidad Estatal de “Desprotección” Civil, en la que cobra como interino Carlos Arias, ya ayer por la tarde emitieron un dictamen para concluir que en base a las “revisión” que hicieron, todo se debió a una falla de un circuito eléctrico que hace las funciones de un balastro, el cual ya era viejo y se dañó emanando el aroma a chamuscado del aislante. ¡Ajá!

                                            

Se hace el occiso…El que todo hace indicar que ni por aludido se dio, por ser de los que las denuncias le entran por un oído y le salen por otro, es el de por sí pintado director del Autotransporte en el Estado, el improvisado de Prisciliano Meléndrez, después de la directa y a la cabeza que le tirara esta semana el secre de la Sidur, Enrique Torres, porque lo nuevos 150 camiones urbanos andan circulando sin placas.

Pues contrario al efecto mediático que quisieron lograr Torres Delgado y otro por el estilo, como es el burocrático secretario del Trabajo, Gildardo Monge, al subirse a esos ruleteros para checar el dato o el cómo prestan el servicio, más bien les “llovieron” cuestionamientos, sobre todo porque no partan las respectivas láminas, cuando se supone que son los que deberían de poner la muestra. ¡Pácatelas!

Es por eso que Torres le hiciera honor a su apellido, al casi casi decir ¡en la torre!, de ahí que lo que menos le mandó a decir a Meléndrez es de que hay que conducirse con congruencia, pero por lo que se ve o la nula reacción que tuviera, es obvio que le importó un comino esa anomalía, al nomás no exigirle al del Fondo Estatal para la Modernización del Transporte (Femot), Darío Murillo, que anden en regla.

Ahhhh pero no sea un simple mortal el que se conduzca sin esas plaquitas, porque luego luego “lo plaquean” y se lo “ejecutan” con la respectiva multa, lo que sería algo normal, pero siempre y cuando la cosa fuera pareja o sin privilegios, como ahora lo están haciendo con esos “rulas” que hoy en día circulan  en calidad de “Onachafas” o de manera irregular. ¡Qué tal!

Si se toma en cuenta que con ese mal ejemplo con qué cara le van exigir a la ciudadanía que circule derecha, si de las mismas instancias gubernamentales son los primeros en fomentar lo chueco, de ahí que les quede aquello, de que son los que dan el consejo y se quedan sin él, por no valerse ese tipo de incumplimientos, amparados en el poder del Gobierno.

Aunque eso sí, y sin parecerse al buen Juez que por su casa empieza, lo que es “El Prisci” Meléndrez por otro lado anunció que empezarán a sancionar a los camioneros que incumplan con la Ley del Transporte, como parte de la campañita que se traen, de ahí que aflorara la interrogante, de que si por qué a ellos no los miden con la misma vara, ya que para tener la lengua larga, hay que tener la cola corta.

Luego entonces ante esa critica generalizada, quien tuvo que salir al quite para medio justificar esa falta es el secretario de Hacienda, Jesús Villalobos Organista, al prometer que en 30 días esas unidades ya andarán derechitos, al ampararse en que la Ley de Tránsito les otorga un mes para cumplir con ese requisito, como cuando se trata de carros nuevos, ante lo que no faltó quien dijera: ¡Bárrete escobita!

                                             

Se le pone al rojo vivo…Al que vaya que se le ha seguido reconociendo la mentira, es al tachado de pinochezco secretario de Salud, Bernardo Campillo, porque en tanto que ha insistido en desmentir que el Hospital General del Estado (HGE) está “grave”, lo que es el delegado de la Cruz Roja, Carlos Freaner, sí que le vino a poner las cosas “al rojo vivo”, al igual balconear la saturación que “padecen”. ¡Vóitelas!

Porque lo que es el representante de esa benemérita sin “anestesia” terminó de desenmascarar esa “Campillolandia”, al ventilar el como han sido rebasados en cuanto al deficiente servicio que prestan en ese nosocomio, de ahí que ellos ya también estén pagando las consecuencia de esa insuficiencia, por las largas esperas que tienen que soportar cada vez que llevan a un enfermo para que se los puedan recibir.

Y es que derivado de la falta de camas y de todo lo demás, lo que son las ambulancias tienen que permanecer estacionadas durante horas hasta que le dan un espacio a la persona que trasladan, lo que explica el porque en el reportaje televisivo que recientemente se difundiera a nivel nacional, a los pacientes se les veía regados en el piso y no porque ellos se tiraran, como aseguraba Campillo García.

A tal grado está esa emergencia hospitalaria, con todo y que José Bernardo diga lo contrario, que Freaner Figueroa y sus operativos anunciaron que comenzarán a preguntarles a cada uno de los ciudadanos que socorran, respecto a si están afiliados a alguna institución médica para no canalizarlos al HGE, como parte de una estrategia para descongestionarlo y no quedarse paralizados, ni ellos ni el paciente.

 

Lo que a la postre viene a confirmar que a dicho centro hospitalario sólo le dieron una chaineada o pintadita por fuera, a raíz de los ventilado en el programa “Punto de Partida” de Televisa, por como de fondo persiste o más bien se ha agudizado esa incapacidad para atender a la gente, como ahora lo están evidenciado los de la Cruz Roja, a no ser y que también los vayan a desmentir. ¡Son muy capaces!

 

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