Hablando Franco

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Debe ponerse un “hasta aquí” a los casos de acoso escolar o bullying

En los últimos días hemos visto como los casos de adolescentes que toman decisiones fatales van en aumento, incluso, ayer, cuando apenas digeríamos el caso del jovencito de 15 años que se quitó la vida por un aparente caso de bullying en la escuela Secundaria Número Once de la colonia Insurgentes de esta capital, nos enteramos de otro joven que disparó contra sus compañeros en una escuela de Nevada y se suicidó.

Si bien, el caso que nos interesa es el que tenemos más cercano, como es el suicidio de Sergio, un adolescente con toda una vida por delante, por razones que desconocemos decidió acabar con su existencia y uno que ya tiene amplia experiencia no puede más que preguntarse ¿porqué?, ¿qué orilla a un joven a suicidarse?, ¿qué pasó por su mente?

 

De acuerdo con la mamá del adolescente y también según información proporcionada por autoridades educativas, ya había recibido atención en Trabajo Social, es decir, no se le dejó solo, sino que su familia estaba preocupada por él y estaban buscando ayudarlo.

Lamentablemente este no es el primer caso que nos toca dar cuenta, y quisiéramos que fuera el último, sin embargo, sabemos que no será así y es que algo está pasando en nuestra sociedad y algo no estamos haciendo bien los adultos, que los adolescentes e incluso niños, han optado por escapar por la puerta falsa.

Cierto que los niños no vienen con instrucciones, no hay un manual de cómo actuar y la verdad es que las famosas escuelas para padres no ayudan mucho que digamos, pero también lo es, que antes no se veían este tipo de situaciones, es decir, que en estos nuevos tiempos, los adultos estamos quedándoles a deber a los niños y adolescentes.

Quienes hemos vivido algunas décadas, en nuestro caso gran parte de éstas dedicadas a esta actividad, vemos una sociedad que poco a poco se desintegra más, en donde en muchos casos, el menor es quien manda en su casa, porque los papás no tienen el tiempo o tienen temor de poner orden en su casa, o tal vez, no tienen la autoridad moral para hacerlo.

De tal suerte que el niño crece haciendo lo que le viene en gana o lo que desde su corta edad cree que es lo correcto o adecuado, sin embargo, como sabemos y hemos visto, se requiere la mano firme de un adulto para guiarlo por la senda del bien y alejarlo de aquellos que desean involucrarlos en actividades ilícitas o  llevarlos por el mal camino.

Poco a poco el niño se queda sin ejemplos dignos para imitar

Ni qué decir de la pobre actuación de algunos maestros, ya que no podemos generalizar y decir que son todos, pero sabemos que hay muchos que están alejados de aquél apostolado que les permitía formar a jóvenes y futuros adultos con cimientos firmes y fuertes para enfrentar cualquier problema que se les presentara.

De igual suerte, las figuras que podrían servir de ejemplo de una vida digna, como el sacerdote o el policía, poco a poco se han ido diluyendo entre las acusaciones de abuso de unos y otros, lo que ocasiona que se dude de la calidad moral de muchos.

Así el niño o el joven queda prácticamente desprotegido, sin contar con una figura moral a quien admirar y voltea sus ojos a lo que ve en la televisión o en internet, que son otros jóvenes que viven una vida por demás relajada, por así decirlo,  en la que el abuso de drogas y la promiscuidad es lo “normal” y eso es lo que aprenden.

Por ello la urgencia de que principalmente los padres de familia vuelvan los ojos hacia sus hijos y vean qué es lo que están haciendo, para que detecten cualquier síntoma de alerta y puedan evitar que ocurra una tragedia.

También los jóvenes que hostigaron al menor deben de recibir ayuda, porque seguramente deben de tener algún problema que los orilla a actuar con violencia en contra de sus compañeros y hay algunos casos que también atacan a maestros y a sus padres.

Como vemos es una problemática que requiere el trabajo conjunto de todos los sectores de la sociedad, para evitar que poco a poco vaya incrementándose la problemática que hemos visto y que antes creíamos que era muy lejana.

 

Correo electrónico franco@entornoinformativo.com.mx

 

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