Emociona ABBA con su show digitalizado en Londres

0

El concierto fue el estreno mundial de “ABBA Voyage”, espectáculo de 90 minutos que se presentará en Londres siete veces a la semana por lo menos hasta diciembre

Aplausos eufóricos rebotaron alrededor de una arena hexagonal construida para la ocasión y con aforo de tres mil personas, cuando los miembros de ABBA, uno de los gigantes del pop, emergieron lentamente de debajo del escenario, con sus clásicos peinados de los años 70, para dar su primer concierto en más de 40 años.
Mientras sonaba un sintetizador y las luces parpadeaban, la cantante Anni-Frid Lyngstad giró los brazos hacia el cielo, mostrando una enorme capa decorada con plumas doradas y rojo fuego, mientras cantaba el tema de la era disco “The Visitors”.
Benny Andersson, frente a su teclado, sonrió como si no pudiera creer que estaba de nuevo en el escenario. Björn Ulvaeus se centró en su guitarra. Agnetha Faltskog agitó los brazos como si estuviera en un trance hippie, agregando coros.
Pronto, Andersson tomó el micrófono: “Realmente soy Benny”, dijo. “Me veo muy bien para mi edad”.

El público, algunos ya levantados de los asientos y bailando, con copas de prosecco rosado en la mano, se rieron porque el comentario fue directo al corazón del evento. Los ABBA del escenario no eran reales; eran meticulosas recreaciones digitales hechas para parecerse al grupo en su apogeo de 1979. El verdadero ABBA, cuyos integrantes tienen al menos 72 años, estaba mirando desde las gradas.
El concierto fue el estreno mundial de ABBA Voyage, espectáculo de 90 minutos que se presentará en Londres siete veces a la semana por lo menos hasta diciembre, con potencial para extenderse hasta abril de 2026, cuando expire el permiso para la ABBA Arena, en un terreno asignado para vivienda.
Durante el show, los avatares (ABBAtars) interpretaron una serie de éxitos con la ayuda de una banda en vivo, con 10 músicos, y una serie de luces, láseres y efectos especiales.
Para “Chiquitita”, con un toque hispanohablante, el grupo cantó ante un eclipse de sol. Para la discotequera “Summer Night City” apareció en pirámides deslumbrantes, con los anillos de Saturno girando en el fondo.

Los avatares también aparecieron como figuras de nueve metros de alto en pantallas gigantes a cada lado del escenario, como si estuvieran filmadas en un concierto real.

En algunos momentos comenzaron a multiplicarse en el entarimado, como en un alocado video musical.
Baillie Walsh, director del show, dijo que éste estaba destinado a ser “una sobrecarga sensorial”.
El proyecto, que según Walsh impulsó los conciertos digitales más allá de las representaciones de hologramas que en el pasado ocupaban titulares, es el resultado de años de trabajo secreto, protegido por cientos de acuerdos de confidencialidad.
ABBA Voyage no es el único evento temático de ABBA en Londres; la larga permanencia del musical Mamma Mia! en el West End también atrae regularmente despedidas de soltera y fiestas de cumpleaños. Gisla dijo que, al igual que un espectáculo del West End, ABBA Voyage tendría que vender alrededor del 80 por ciento de sus asientos para lograr ganancias.

Compartir.

Los comentarios se encuentran cerrados.