Analizan biomarcador para identificar Rickettsia estudiantes de posgrado de Unison y CIAD

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Las alumnas de doctorado Julia Munguía Nogal y Carolina Gómez Yanes, trabajan en este proyecto que también serviría para detectar a tiempo la enfermedad y evitar decesos

Un registro de hasta 100 casos anuales de Rickettsia se registran en Sonora durante el año, con una tasa de mortalidad de entre el 20 al 40 por ciento, de ahí que la Universidad de Sonora, en coordinación con el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) trabajan en un proyecto conjunto para identificar a quien ha sido atacado por la garrapata que transmite el virus.

Las estudiantes de posgrado Julia Munguía Nolan y Carolina Gómez Yanes comentaron que el grupo de trabajo en el que participan detectó una proteína de la garrapata que podría ser utilizada comobiomarcador de exposición, es decir, que al encontrarla en los anticuerpos del ser humano se podría definir quiénes han estado expuestos y analizar la prevalencia de mordedura de garrapata en las diferentes poblaciones

De esta manera también sería posible detectar zonas vulnerables donde se requiere un mejor control de las enfermedades causadas por la garrapata; para ello, el proyecto de investigación será un estudio transversal en el que se recabarán datos epidemiológicos y sociodemográficos en comunidades rurales.

Carolina Gómez Yanes, estudiante del Doctorado en Ciencias en CIAD, comentó que la garrapata café es el parásito por excelencia del perro, “también se puede encontrar en otros mamíferos como son gatos, roedores, ganado y hasta en las personas; sin embargo, esta garrapata ha desarrollado mecanismos para evitar que el perro pueda deshacerse de ella fácilmente, el perro no produce inmunidad, por eso, a diferencia de otros animales es que se infestan con cientos de garrapatas”.

Por su parte, Julia Estrella Munguía Nolan, estudiante del Doctorado en Ciencias en la Universidad de Sonora, indicó que hay varias enfermedades que puede transmitir la garrapata, como la fiebre manchada por rickettsiarickettsii, anaplasmosis, ehrliquiosis y babesiosis.

Entre la sintomatología que mencionó se puede presentar se encuentran: fiebre elevada, malestar general, dolor de cabeza, escalofríos, debilidad, vómito, sudoración excesiva y exantema o mejor conocido como sarpullido.

De ahí que “uno de los objetivos que nosotros queremos alcanzar con este proyecto es básicamente concientizar a la población, a las comunidades, sobre todo aquellas que son más vulnerables ante el peligro potencial que es esta garrapata, porque básicamente es nula la protección de este riesgo ante la picadura, para eso el acercamiento que tendremos, para transmitir este mensaje”, comentó.

En una siguiente etapa de su investigación planean visitar comunidades rurales, pues situaciones como el rezago social, marginación, hacinamiento, poca higiene y habitar con

perros, son factores de riesgo que aumentan la probabilidad de ser afectados por la garrapata, mencionó Carolina Gómez Yanes.

Ambas tesistas añadieron que el ciclo de vida esta garrapata consiste en tres estadios, después de la inclusión del huevo, son: larva, ninfa y adulto. El 90 por ciento de la vida de la garrapata es como hospedero, de ahí que es posible encontrarlas en jardines, casas con poca higiene, lugares húmedos y en el campo; y se alimenta de la sangre del hospedero.

Los últimos datos oficiales en Sonora muestran que a abril de 2021 se han reportado ocho casos con tres defunciones, mientras que, en 2020, 70 casos con diez defunciones, cifra similar al año 2019 cuando ocurrieron 71 casos; sin embargo, la sintomatología puede ser similar al covid, lo que genera confusiones en el diagnóstico, por lo que estiman que entre 2020 y 2021 se deben haber presentado más casos.

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