Inician celebraciones católicas de Semana Santa

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El arzobispo Ruy Rendón Leal, encabezó la misma de bendición de palma que recuerda la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén

Con la celebración del Domingo de Ramos inició ayer la Semana Santa para la iglesia católica, que es la más importante del año al recordarse la  pasión, muerte, sepultura  y resurrección de Jesucristo,  en Hermosillo se bendijo y entregó palma a los feligreses que acudieron a misa en los diferentes templos.

Al mantenerse Sonora y Hermosillo en semáforo amarillo tanto del gobierno federal como del Comité Estatal de Salud, los aforos a las iglesias fueron del 50 % de su capacidad, por lo que muchas personas se quedaron en la explanada exterior a escuchar la homilía.

El año pasado, la Arquidiócesis de Hermosillo no realizó celebraciones religiosas presenciales en Semana Santa  al incrementarse los casos de contagios por Covid- 19, por lo que optó por utilizar las redes sociales y las televisoras locales para transmitir las misas de Domingo de Ramos, la Cena del Señor, el Viacrucis, la Vigilia Pascual y el Domingo de Resurrección.

Este 2021 sí  se han harán las celebraciones presenciales pero con el aforo permitido, que es del 50 % de la capacidad del espacio, por ello, los feligreses deben llegar con anticipación para asegurar su ingreso, quienes no logran entrar se quedan afuera con la sana distancia recomendada.

En la Catedral de Hermosillo Nuestra Señora de la Asunción la misa fue oficiada  por el arzobispo Ruy Rendón Leal, quien reiteró que la Semana Santa es la más importante del año, “en estos días acompañaremos al Señor en los momentos más importantes de su vida, su pasión, muerte, sepultura y gloriosa resurrección”.

En Domingo de Ramos se recuerda la entrada triunfal  de Jesús a la ciudad de Jerusalén, el pueblo lo proclamó como el enviado de Dios, el mesías y salvador, comentó.

Nosotros al volver a casa con nuestras palmas benditas recordemos lo que hoy celebramos, estas palmas benditas simbolizan la victoria de Jesús sobre la muerte.

“Coloquen la palma bendita en algún lugar significativo de sus casas de tal forma que al paso de las semanas, al paso de los meses cuando llegue la aflicción de la cruz a sus hogar recuerden que hace dos mil años hubo una personas que nos  salvó hasta  al extremo  y si bien es cierto murió por nosotros la última palabra no fue sepulcro, porque él resucitó”.

Si a nosotros nos toca padecer y sufrir por alguna circunstancia, seamos fuertes y acerquémonos al Jesús el triunfador  y podemos salir a las pruebas más difíciles que nos toque vivir a los largo de los próximos meses, puntualizó Rendón Leal.

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