Piden vigilancia en Las Amapolas

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Los residentes del sector señalan que requieren pavimento y alumbrado

Vecinos de la colonia Las Amapolas, demandan más vigilancia, pavimento y alumbrado público, ya que existen tramos que parecen “boca de lobo”.

Durante un recorrido efectuado por ese sector del oriente de la ciudad, los residentes comentaron que apenas cuando se realizan eventos como el de este fin de semana en que se celebra a San Judas Tadeo se ve la presencia policiaca, ya que casi no se tiene vigilancia en la zona.

Ello comentaron ocasiona que se vea a personas ingiriendo alcohol y drogas, asaltando o robando, sin que nadie ponga freno.

Lamentaron que las grandes cantidades de maleza que se aprecian en la colonia además de los callejones, propician que los delincuentes cometan sus fechorías y se den a la fuga, además de que se oculten y sorprendan a sus víctimas.

La zona habitacional de la colonia Las Amapolas está rodeada de grandes bodegas, terrenos baldíos cubiertos con maleza, lo que además de ocultar a los hampones, también provoca que se conviertan en criaderos de moscos y otros animales que son un riesgo para los residentes.

 

Urge pavimentación

 

En el sector, muchas de las calles carecen de pavimento por lo que el paso de vehículos, que es constante, así como de camiones de transporte público y autobuses de pasajeros, ya que está un almacén de este tipo de unidades, levanten gran cantidad de polvo.

“Aquí todo el tiempo estamos enfermos”, dijo Luz, quien señaló que desde tos, mucosidad hasta erupciones en la piel y lagrimeo ocasionan las enormes nubes de polvo.

Ante ello urgieron que las autoridades acudan a pavimentar, ya que desde hace varios años, nadie se ha acercado con ellos, “solo en campaña vienen”.

“Aquí nadie se para para ver qué necesitamos”, dijo otra persona de nombre Luisa, quien lamentó los problemas de salud, pero también la falta de seguridad.

 

Requieren alumbrado público

 

El sector tiene varios tramos en los que el alumbrado público no funciona por lo que es un riesgo salir, “ahorita ya está oscureciendo más temprano, vienen los chamacos de la escuela y tenemos que ir a esperarlos porque es peligroso”.

Señalaron que hay personas que viajan en los trenes o que viven en la calle, que pueden cometer alguna fechoría, por lo que prefieren cuidar a sus hijos, tanto niños como niñas, y van a esperarlas a que bajen del camión o a la salida de la escuela, para prevenir algún siniestro.

“Las calles están oscuras, no tiene caso arriesgarse”, dijo Claudia, hermana de una jovencita, a quien persiguieron para quitarle su teléfono celular, aunque alcanzó a llegar a casa de una vecina y resguardarse.

 

Hay personas sospechosas

 

Las personas entrevistadas manifestaron que en la colonia –como en todos lados- hay quienes se dedican a vender enervantes, pero prefirieron no señalar dónde ni quienes por temor a represalias.

Sin embargo, señalaron que en las bodegas abandonadas y en zonas enmontadas cercanas a éstas, es común que haya gente consumiendo alguna sustancia ilegal.

“Hay gente de la pepena, cargadores y otros que andan en la calle, que se juntan y se ponen a tomar o fumar esas cochinadas”, dijo otro de los entrevistados, quien pidió el anonimato.

 

Se incrementan los asaltos

 

Los vecinos entrevistados reiteraron el llamado a las autoridades municipales para que refuercen la vigilancia en el sector, porque en esta época se incrementan los robos en casas, comercios, así como los asaltos a peatones.

“Yo creo que no hay más casos, porque nos cuidamos unos a otros”, dijo un padre de familia, quien expuso que en su casa ya han robado en dos ocasiones, en una solo entraron al patio y sacaron fierro viejo, pero en otra, “se metieron a la casa y se llevaron todo lo que hallaron”.

“Aquí llega gente que viaja en los trenes y sabemos que tienen mucha necesidad, pero también nosotros estamos amolados” dijo don Jesús.

 

El vandalismo y basur

 

Durante el recorrido efectuado por el sector, se notó que varios de los edificios de distintas empresas están vandalizados con grafiti, así como varias viviendas, lo que denota la problemática del vandalismo que impera en ese sector.

Asimismo, se observó a personas en situación de calle buscando que llevar a la recicladora cercana a fin de sobrevivir.

Además, en varias de las calles, había gran cantidad de basura y maleza, lo que afecta la imagen urbana de la zona.

 

Viven en la zozobra

 

Varios de los entrevistados señalaron que en las zonas pegadas al monte, casi a diario, pero sobre todo los fines de semana se escuchan detonaciones de arma de fuego.

Señalaron que aunque hacen los reportes a las autoridades pocas veces atienden las denuncias, por lo que hay veces, que a menos que sean insistentes los tiros, evitan hacer los llamados.

“Hay chamacos que se ponen a tomar y quien sabe de dónde agarran tiros y se ponen a disparar”, consideró uno de los vecinos, quien insistió en que debe haber más vigilancia, aunque ellos no los llamen.

 

 

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