«Oigo sus risas»: ‘El Chaparrito’, misterioso panteón para niños en BCS

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Hay leyendas que hablan de una muerte masiva por una rara epidemia o intoxicación que afectó sólo a niñas y niños, los cuales yacen en el camposanto

Guerrero Negro, Baja California Sur.- A unos tres kilómetros al norte de Guerrero Negro, justo a la mitad del camino entre Ensenada y La Paz, rumbo al puerto de El Chaparrito, hay un cementerio solitario y singular: sólo hay entierros de niños.

Choferes de la empresa de transporte El Águila, única compañía foránea que recorre los más de dos mil kilómetros de la península de Baja California (desde Cabo San Lucas hasta Tijuana), aseguran haber escuchado a lo lejos risas de niños jugando, cuando pasan a altas horas de la noche, por donde se encuentra el panteón de niños.

Uno de esos conductores comentó:

«La verdad yo trato de programar mis corridas para pasar de día por la zona del Chaparrito, ya me tocó escuchar sus risas y hasta se me imaginó ver a unos niños jugando con la pelota».

Pero agregó:

«No ponga mi nombre porque los compañeros me darán carrilla; eso no me gusta contarlo, porque hasta se me enchina el cuerpo al acordarme».

Los pálidos colores de la cruces se confunden con la llanura de arbustos desérticos que rodea al camposanto.

No hay cercos, no hay bardas, no hay floreros ni capillas ni restos de veladoras y, aunque lucen largos años de abandono, casi todas tienen al pie de la cruz un pequeño juguete, un osito o un conejo de peluche, un carrito de madera, un papalote, un cubo.

Residentes de Guerrero Negro aseguran que se trata de tumbas de los primeros pobladores de la zona mucho antes del nacimiento de esa comunidad salinera, es decir, alrededor de los años 40 del siglo pasado.

Eran familias pobres que buscando fortuna llegaron al sitio por tierra provenientes del norte o en lanchas de remo desde el sur por el Pacífico.

Fueron ellos lo que fundaron este efímero pueblo, justo en medio de la nada, a la mitad del camino entre La Paz y Ensenada, y a donde durante décadas solo se podía llegar con un tortuoso viaje de brechas y cuestas pedregosas.

Con infomación de Excélsior.

 

 

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