Pierden vecinos la tranquilidad en la colonia Olivares

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Inseguridad, calles en mal estado, abundancia de empresas e industrias que han acabado con la paz en el sector son los problemas que enfrentan los habitantes del asentamiento

La colonia Olivares, una de las más antiguas, populares y representativas de la ciudad enfrenta la disyuntiva de convertirse en una zona comercial e industrial o mantener su estatus habitacional, al que todavía muchos de sus moradores con más de 30 o 50 años de antigüedad en ese asentamiento, se aferran y luchan por mantener sus viviendas familiares.

Al igual que el resto de las colonias de Hermosillo, la Olivares, padece los embates de la inseguridad, el vandalismo y las calles destrozadas, algunas como si hubiese sido atacada con misiles, según comentaron los mismos vecinos.

E incluso, por la calle José Carmelo, casi frente a la iglesia San Juan Bosco, un buen samaritano colocó mezcla de cal y arena en los baches, sin embargo, los autos de inmediata la levantaron al quedar “fresca” y sin algún señalamiento que advirtiera del esfuerzo realizado.

 

Las calles en pésimo estado

 

Aunque hace apenas unos años, en el trienio de Manuel Ignacio Acosta, varias de las calles fueron recarpeteadas, incluyendo las dos principales vías como son la “Dr. Domingo Olivares” y la “Tayde López del Castillo” que conforman ejes viales, éstas actualmente tienen múltiples baches que son un riesgo y causantes de accidentes.

Este asentamiento cuenta con varios callejones cuyos estrechos tramos están casi destrozados y dificultan el paso de vehículos, pero también de peatones.

“La mayoría de quienes habitamos en este sector,  somos de la tercera edad, utilizamos andadera o silla de ruedas y no podemos salir ni a la esquina”, lamentó doña María.

En este sector es común ve a las personas, en el frente de su casa, reposando en una poltrona durante la tarde y los vecinos van de una a otra casa para saludar, sin embargo, las condiciones del terreno las dificultan actualmente.

 

Abunda presencia de indigentes

 

Otro de los problemas que les impide estar cómodamente en el porche de su casa, es la presencia abundante de personas en situación de calle, que constantemente llegan e irrumpen la tranquilidad.

“Lamentablemente muchos vienen bajo los influjos de las drogas o el alcohol, no podemos permitirles ni acercarse, porque no sabemos cuáles son las intenciones”, dijo don Leonardo.

Cabe señalar que durante el recorrido efectuado por Entorno Informativo se observó a varias personas en condición de calle, asentadas en un lote baldío, mientras que otro estaba dormido sobre una banqueta.

Señalaron que muchos de los indigentes aprovechan las horas de misa para acudir a la iglesia San Juan Bosco, para aprovechar la presencia de personas y solicitarles dinero, “pero ni crea que lo utilizan para comer, van y se lo gastan comprando botellitas –de alcohol” expresaron.

 

Abundan talleres y empresas

 

Los vecinos lamentaron que con el paso de los años el sector se ha ido plagando de empresas del ramo industrial, hay muchos talleres, carrocerías y otras empresas como carpinterías, entre otras, que han acabado con la tranquilidad, “aquí hay estruendos, olores fuertes que se meten a las casas de pinturas, aceites y otros químicos que utilizan”, dijo Aurelio.

También lamentaron que con la llegada de empresas, comercios e industrias se generaron problemas con los estacionamientos, ya que no respetan las cocheras de los vecinos y en el caso de las áreas de departamentos, muchos de los inquilinos, sobre todo los que son estudiantes hacen ruidosas reuniones, sin importar el día de la semana.

 

Circulan autos a exceso de velocidad

 

Los residentes del sector comentaron que otro problema que enfrentan son el exceso de velocidad con el que circulan los vehículos por los ejes viales que los circundan, incluyen las calles José S. Healy y José Carmelo, además de que la existencia de planteles escolares, en donde los padres se estacionan en doble o triple fila, convirtiéndose en un riesgo para los peatones.

Aquí los fines de semana descansamos de los papás que vienen a dejar y a recoger a sus hijos en el preescolar y la escuela primaria, pero a todas horas y sobre todo en horas de la noche y madrugada escuchamos los autos que circulan a exceso de velocidad tanto por los pares viales como por el resto de las calles de la colonia.

“Cada vez que oímos el rechinido de las llantas cuando frenan, nos encomendamos a Dios, no sea que atropellen a uno de nosotros”, dijo la señora Laurita.

 

Robos y asaltos a la orden del día

 

Al igual que el resto de las colonias de Hermosillo, la colonia Olivares, sufre por los robos y asaltos, “aquí en cuanto uno deja el carro afuera, le quitan algo, ya sea el espejo, el estéreo, hasta las letritas del modelo” señaló una persona, quien pidió no publicar sus datos.

“Mejor metemos el carro a la cochera, aunque tengamos que batallar al entrar y salir”, para evitar que nos dejen hasta sin pila, como ya le ha pasado a vecinos.

También se roban bicicletas, hasta las escobas en caso de que usted se descuide y las deje a la vista, dijo otra de las vecinas, quien dijo que ayer por la mañana estaba barriendo el porche y solo entró por una bolsa para recoger la basura y al salir ya no había ni escoba ni recogedor.

Ante ello hicieron un llamado a las autoridades municipales para que aumenten la presencia de patrullas y pidieron una rápida solución al pésimo estado de las vialidades.

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