Cada cuándo debes lavar tu tinaco para evitar enfermedades gastrointestinales

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¿Cuántas veces al año lavas el tinaco o la cisterna de tu hogar? Para la mayoría de las personas esto puede pasar por desapercibido, sobre todo por falta de tiempo. Sin embargo, esta acción podría evitarte enfermedades gastrointestinales, hepatitis, salmonella, E-Coli, entre otras. Por ello, te decimos cada cuándo debes lavar tu tinaco para evitar enfermedades gastrointestinales.

De acuerdo con la Secretaría de Salud, no lavar el tinaco de tu casa representa un gran riesgo para tu salud y la de tu familia, debido a que el polvo, los insectos que se quedan atrapados o incluso las heces fecales de las aves generan todo tipo de gérmenes y cuando por alguna razón destapas tu tinaco, éstos se desarrollan más rápidamente y contaminan el agua que sale del grifo o regadera.

A su vez, causa enfermedades en la piel, además de las gastrointestinales, en esta nota te decimos cuáles son las cuatro principales para que las detectes a tiempo.

Si lavas las frutas o verduras con agua del grifo y no las desinfectas, estos son algunos parásitos peligrosos que pueden vivir en tus alimentos.

Por esta razón debemos lavar y desinfectar nuestro tinaco o cisterna por lo menos dos veces al año (cada seis meses) para evitar la proliferación de bacterias. No toda la gente tiene dinero para contratar el servicio de profesionales que se dedican a limpiar los tinacos o cisternas, por ello, te damos algunas recomendaciones para que lo hagas con éxito, ¡toma nota!

Cierra la llave de alimentación para evitar que pase agua al tinaco

Si está muy lleno, es recomendable que esperes un día para que consumas el agua

Cuando el agua esté entre 10 y 15 cm del tinaco métete y coloca un tapón de tela en el orificio donde baja el agua (evitará que el lodo entre a la tubería)

En una cubeta agrega ocho mililitros de cloro por cada litro de agua y jabón comienza a tallar las paredes del tinaco con una escoba nueva para no contaminar (no olvides usar cubrebocas y guantes de hule)

Una vez que termines de tallar, enjuágalo y pídele ayuda a otra persona para que reciba la cubeta con agua sucia que deberás sacar del tinaco.

Una vez que termines es recomendable que repitas la operación (lavarlo dos veces) para cerciorarte de que ahora el tinaco está completamente limpio y finalmente coloca el flotador nuevamente, ciérralo con la tapa y llénalo de agua limpia.

Para limpiar la cisterna es prácticamente lo mismo que con el tinaco, pero debes cerrar la llave del agua con más días de anticipación para que el agua se consuma en su totalidad y después puedes comenzar a lavarla.

Recuerda, la prevención es salud, por ello es importante lavar cada seis meses el tinaco y la cisterna para evitar enfermedades gastrointestinales y de la piel.

Fuente: Salud 180

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