¿Qué tan bien te bañas? Apostamos que no te lavas bien estas partes del cuerpo

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Sabemos perfecto que la higiene personal es muy importante, no sólo para la apariencia, sino para nuestra salud, y seguro tomas mínimo una ducha diaria….Pero ¿qué tan bien te bañas? Apostamos que no te lavas bien estas partes del cuerpo.

Desde niños nos enseñaron la importancia de estar limpios y, sobre todo, de bañarnos, lavarnos los dientes y las manos, pues es parte de nuestra higiene. Estos hábitos no sólo evitan que huelas mal o te veas descuidada, también previenen problemas de la piel, dientes, además de mantener tu salud, al deshacerte de las bacterias que cubren tu cuerpo.

De ahí que la mayoría hayamos adoptado el hábito de bañarnos al menos una vez al día, pues si al tema de la higiene le sumamos que bañarnos por la noche nos relaja, se ha vuelto el medio perfecto para disfrutar de un buen momento lejos de la rutina.

Sin embargo, la realidad es que, aunque nos hayan enseñado la importancia de bañarnos, nadie nos dio un manual de cómo hacerlo, y de las indicaciones de nuestros padres recordamos poco, de ahí que cometamos algunos errores, como no lavar correctamente algunas zonas de nuestro cuerpo, por ejemplo:

Cuero cabelludo

Seguro te lavas el cabello, al menos cada tercer día, pero ¿qué tan bien lo haces? En ocasiones únicamente restregamos el shampoo y medio lo lavamos, sin embargo, es imprescindible lavar correctamente el cuero cabelludo.

Y si no, al menos masajearlo con agua tibia diariamente, de esta forma evitarás que se acumulen las células muertas, de lo contrario, únicamente tendrás en tu cabeza alimento para ácaros y bacterias, además corres el riesgo de tapar los folículos y debilitar tu cabello.

Espalda

¿Qué tan bien te alcanzas a lavar esta parte? Aceptémoslo, muchas veces nada más nos pasamos la esponja por la parte de arriba y por debajo, pero, así como que lo hagamos a consciencia, tampoco. Y es que, por su ubicación, suele costar más trabajo.

Sin embargo, mantener limpia tu espalda evitará que se acumulen las impurezas y, por lo tanto, des pie a que salga acné. Si bien no se trata restregar el estropajo con fuerza, sí es importante darle una buena limpieza con espuma o levemente con esponjas que permitan limpiarla por completo.

Asimismo, no está de más hacerte una exfoliación de vez en cuando.

La parte de atrás de las orejas

Te enseñaron a lavarte las orejas para que pudieras escuchar bien lo que te decían tus padres y maestros, incluso segurito adoptaste el hábito de limpiar el exterior con cotonetes (sí, en el interior jamás debes introducir ni éste ni ningún objeto), pero ¿qué tan seguido pasas el jabón por la parte de atrás?

Sí, ahí también hay glándulas sebáceas que secretan grasita, además, es un buen escondite para la suciedad y no sólo eso, ¡también las bacterias! Ésa es la razón por la que puedes llegar a percibir un mal olor, por lo tanto, es importante lavar esa parte diariamente.

Pies

Muchas veces has escuchado sobre la importancia de mantenerlos limpios para evitar el mal olor, pero si crees que con el jabón que cae del resto de tu cuerpo es suficiente, lamentamos decirte que no es así.

Los pies también necesitan ser tallados diariamente con jabón o mínimo pasarles la espuma, pero limpiándolos específicamente. Asimismo, es muy importante secarlos correctamente para prevenir la aparición de hongos.

Ombligo

¿Cada cuándo te lo lavas? Alguna vez me dijeron que si me metía el dedo en el ombligo me daban náuseas y algo hay de cierto, pero no significa que por eso debamos ignorarlo hasta que se le hagan costras de mugre. No suena nada agradable, ¿verdad?

Para evitar esto y que se acumulen bacterias entre sus pliegues, la recomendación de los expertos es limpiarlo con agua tibia y jabón con ayuda de un algodón…o un poco de alcohol. Y claro, si te hiciste una perforación.

Debajo de las uñas

Quizá es algo que no haces en la ducha, pero sí algo que deberías recordar, pues por mucho que te laves las manos después de ir al baño, es probable que las bacterias, tanto fecales como de otro tipo, se instalen y colonicen en esa zona.

No es necesario pasarte un cepillo, con un cotonete empapado con agua y jabón, bastará. Recuerda hacerlo con frecuencia, de ser posible, después de ir al baño.

¡Ah! Y no olvides que también debes lavar la zona anal durante la ducha con un poco de agua y jabón, lo mismo que la parte externa de tus genitales, siempre de adelante hacia atrás para evitar la contaminación de bacterias.

Ahora ya lo sabes, no sólo se trata de meterte a la ducha a relajarte y cantar, también es importante lavarte bien cada parte de tu cuerpo. Algunos expertos recomiendan únicamente el uso de jabón, pero si tú te acomodas con esponja o estropajo y no notas daños en tu piel, hazlo como te sientas más cómoda, pero ¡báñate bien!

Si no sabes cuál es el mejor momento para bañarte, en el siguiente video te lo respondemos.

Fuente: Salud 180

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