La pequeña Camila, quien fue atacada por una tigresa propiedad de su padre en octubre pasado, ya fue dada de alta y quedó con secuelas, luego de estar en riesgo de perder la vida.

La menor, de siete años, fue hospitalizada desde el 24 de octubre en la clínica 14 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en donde permaneció por varios días en terapia intensiva, debido a la severidad de las heridas causadas por el animal.

El ataque ocurrió cuando la menor se encontraba en compañía de su padre, Julio Alfonso Castro Núñez, en un terreno de su propiedad ubicado en el ejido San José de las Minitas, en donde tenía la crianza de animales exóticos.

En un descuido, la pequeña se agachó cerca de la jaula de los felinos y la hembra la atacó en la cabeza, por lo que abrieron la jaula para entrar a separarle las quijadas, lo que aprovechó el animal para salir e irse sobre la menor.

Los trabajadores y el progenitor de la pequeña lograron liberarla de las garras del animal y de inmediato fue trasladada a una clínica particular y posteriormente al hospital del IMSS, en donde ya fue dada de alta, aunque continúa con secuelas de las lesiones como es parálisis facial y dificultad de visión.

Camila continuará recibiendo atención médica en espera de su total recuperación en la clínica del IMSS, según informaron fuentes del nosocomio.

Cabe señalar que luego del hecho personal de la Profepa y de la Procuraduría General de la República aseguró los animales y los resguardó en el Centro Ecológico de Sonora, mientras que una persona fue detenida.

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