Las mascotas también son “influenciadoras”

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Hacer famoso a un animal de compañía en las redes sociales deja millonarias ganancias. Por eso cada vez más perros, gatos, cerditos y hasta erizos se convierten en influenciadores: figuras que tienen tantos seguidores en Facebook e Instagram, o en plataformas de video como YouTube, que las empresas los buscan para que promocionen sus productos.

Con el boom de las mascotas, muchas de ellas se han convertido en celebridades en redes sociales. Los algoritmos lo confirman: no hay nada que atraiga más a los millones de usuarios de Twitter o Instagram que los animales. Perros disfrazados, durmiendo, reaccionando ante la foto de su amo muerto, gatos temperamentales y hasta cerditos que posan de mil y una formas logran millones de reproducciones. En muchos casos, superan ampliamente a celebridades humanas.

El mercado de comida, accesorios y otros productos para mascotas mueve millones de dólares anuales. Y es que cada vez hay más mascotas en los hogares: en Estados Unidos, el 36 % de los hogares tiene perros y hay gatos en el 30 % de las casas. En Europa se invierte la tendencia: 33 % de gatos y 28 % de perros. En Colombia, 29 % de las familias tiene una mascota y el 80 % de ellas prefiere a los perros.

Con semejante crecimiento, las mascotas “influenciadoras” se ganan un lugar. Estos animales ganan millones de dólares y son muy buscados. Y no solo por empresas de alimentos para mascotas, accesorios y marcas de aspiradoras: diseñadores, cadenas de moda y hasta hoteles desembolsan miles de dólares por tener a estos talentos de cuatro patas.

En entrevista con el portal Vox, Loni Edwards, quien fuera dueña de Chloe the Mini Frenchie, uno de los perros más famosos de internet, explicó cómo una mascota se vuelve “influenciadora”. Su animal se convirtió en una estrella de las redes en apenas unos meses. Y aunque el año pasado Chloe murió, su dueña se convirtió en una especie de gerente de mascotas: hace famosos a los animales de otros.

Edwards contó en Vox que el éxito de su mascota llegó de repente y sin planeación, pues era una abogada y empresaria “aburrida”, hasta que un día decidió crearle una cuenta en Instagram a su perra, la vistió y le hizo fotos. Su éxito fue tal, que decidió comenzar a llevarla a sus reuniones y a fotografiarla o hacerle vídeos en varios escenarios. Su mascota “arrasó”, pues lograba millones de likes en minutos.

“Muy pronto las marcas empezaron a enviarnos cosas, a invitarnos y me di cuenta de que era una de las mascotas más influyentes. Cuando la gente escucha que soy abogada me pide ayuda con los contratos de sus animales y los términos, así que decidí combinar mi profesión con mi obsesión con las mascotas”, le dice a Vox.

Hoy trabaja no solo con perros y gatos: entre sus clientes hay cerditos, monos y hasta erizos. Una mascota, según Edwards, puede ganar dinero de acuerdo con su número de seguidores: una que tiene 100.000 seguidores puede ganar, en ocasiones, hasta US$1.500 por publicación. En este momento las mascotas en el top de las “influenciadoras” son Jiffpom, con 8.5 millones de seguidores en Instagram, 15.5 millones en Musical.ly,1.489.131 likes en Facebook, y 240.651 suscriptores en Youtube. El perrito Boo, que alcanza los 17’456.316 de likes; el gato más conocido de las redes sociales se llama Sockamillion (@sockington) , que tiene 1,33 millones de seguidores; Grumpy Cat tiene siete millones de fanáticos.

Fuente: elespectador

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