El LHC halla dos partículas subatómicas fundamentales

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Desde septiembre de 2008, la humanidad es capaz de recrear las condiciones del nacimiento del mismísimo universo en un lugar fabricado por él mismo: el Gran Colisionador de Hadrones (LHC).

Famoso por uno de los hallazgos más prometedores del siglo XXI, la comprobación de la existencia del bosón de Higgs, el LHC ha vuelto a realizar otro descubrimiento asombroso relacionado con las partículas subatómicas que forman nuestro universo y que nos ayudan a comprender su naturaleza.

Los protagonistas de esta nueva detección son dos bariones, y también indicios de otra partícula, aún desconocida, como han anunciado científicos de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN) que administra el LHC.

Los bariones son partículas subatómicas fundamentales que están compuestas por tres quarks. Y los quarks, a su vez, son partículas aún más pequeñas que vienen en diferentes “modalidades”: arriba, abajo, extraño y encantador.

Cada tipo de barión tiene una mezcla diferente de quarks. Los protones, por ejemplo, son bariones que constan de dos quarks de modalidad arriba y uno de quark de modalidad abajo cada uno.

¿Qué conseguirá el HL-LHC?

La misión, denominada LHCb (b como inicial de la palabra belleza), encontró estas partículas rompiendo los protones y observando la velocidad de fondo de la descomposición de las partículas. El experimento buscó alteraciones por encima de esa velocidad, que pudieran indicar la presencia de partículas previamente desconocidas.

Partículas similares ya habían sido observadas en un experimento previo realizado en Fermilab en Illinois, pero esas partículas diferían en que tenían menos masa que sus ‘hermanos’ recién descubiertos. En cambio, los bariones descubiertos en el CERN son aproximadamente 6 veces más masivos que los protones, según expresan los científicos en un comunicado del CERN. El número “6097” se refiere a su masa en millones de voltios electrónicos o MeV, (mientras que la masa de un protón es de aproximadamente 938 MeV).

En cuanto a la tercera partícula potencial, los investigadores solo descubrieron indicios de que existe. Llamada Z sub c- (4100), esta partícula podría ser un mesón extraño, un tipo de partícula inestable que se forma brevemente durante colisiones de alta energía y que consta de dos quarks y dos antiquarks.

El acelerador de partículas más grande del mundo

Los experimentos llevados a cabo en el LHC se producen en un túnel de unos 27 kilómetros de circunferencia enterrado bajo la frontera francosuiza, cerca de Ginebra. El objetivo del LHC es lanzar a navegar por ese túnel protones y partículas subatómicas a una velocidad poco más baja que la de la luz, para después hacerlas chocar entre sí. Al hacerlo, las partículas pueden descomponerse en trozos más pequeños, lo que ayuda a los científicos a descubrir las partículas más elementales que dan forma a nuestro universo.

Fuente: muyinteresante

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