Urge normar aplicación de ley contra “sexting”

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Óscar de la Cruz dijo que quienes incurren en esta práctica corren el riesgo de que el material llegue a manos equivocadas y sean víctimas de “sextorsión”

El “sexting” da paso otro fenómeno de la era informática denominado “sextorsión” el cual se ha presentado en Sonora por lo menos desde el 2008, cuando la asociación civil Revo Sonora documentó por primera vez un caso.

El presidente de la asociación dedicada a combatir la extorsión y el acoso cibernético, Óscar de la Cruz, expuso que cuando una persona envía contenido erótico, sexual o pornográfico de sí mismo, corre el riesgo de que llegue a manos equivocadas.

En ese sentido, argumentó que es un avance que se haya elevado a delito el “sexting”, aunque aún se debe de trabajar en la normatividad que habrá de emplear para que se aplique la ley al pie de la letra.

“Una sola fotografía tipo ‘sexting’ que envíes a través de los dispositivos puede hacerse viral y acabar con la reputación de una persona, con su vida personal y la vida profesional de cualquier ser humano de cualquier edad”, explicó.

Detalló que lamentablemente es una práctica cada vez más común, entre adolescentes y adultos jóvenes, quienes deciden vivir su sexualidad a través de dispositivos digitales, pero conlleva riesgos de robo de información o que la persona a la que le fue enviada la distribuya.

El miedo a que eso ocurra y las imágenes, videos o audios se vuelvan virales, es precisamente lo que ocasiona la “sextorsión”, donde es común que intimiden sobre todo a adolescentes con publicar el contenido si no les mandan más y esto provoca un efecto “bola de nieve” que puede terminar incluso en pornografía.

El especialista indicó que si una persona es víctima de una extorción de esta naturaleza, debe vencer el miedo y contarlo a sus padres para que puedan tomar cartas en el asunto, antes de que la situación se agrave.

“Los más vulnerables en este tipo de delitos por internet son los jóvenes entre 12 y 17 años, quienes están en la adolescencia, empiezan a explorar su sexualidad y por ello son más propensos a sufrir este tipo de delitos”, apuntó.

Enfatizó que en el 2010 hicieron un estudio regional cuando uno de cada dos estudiantes, contaban con un teléfono celular y actualmente nueve de cada 10 sonorenses ya tienen un dispositivo móvil, por lo que se ha vuelto sumamente común.

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