Viven en riesgo en El Mariachi

0

 

En riesgo de derrumbe y de ocasionar accidentes, están las banquetas y muros de contención de las viviendas que se localizan sobre el bulevar Luis Encinas, en la colonia El Mariachi, debido a las lluvias y el agua que baja del cerro.

Considerada una de las colonias más antiguas de Hermosillo, El Mariachi ha quedado rezagado conforme ha ido creciendo la ciudad con el paso de los años, lo que ha ido deteriorando más las condiciones de las calles, muros de contención y banquetas del sector.

 

Debido a las condiciones en que se encuentra esta infraestructura, los vecinos deben caminar con cuidado cuando se desplazan por ahí, ya que el suelo es inestable, por encontrarse la tierra y las piedras sueltas, por lo que pueden resbalar y lastimarse. También corren el riesgo de ser atropellados por encontrarse sobre el bulevar Luis Encinas.

Pero esto no solo afecta a la gente que habita en ese sector, sino también a los automovilistas que se desplazan por ahí, por el deslave de la tierra que empuja las rocas hacia la vialidad, afectando el trafico y poniendo en peligro la vida de los conductores, por tratar de esquivar las piedras, exponiéndolos a sufrir un accidente.

Habitantes de la colonia, manifestaron que las banquetas se han ido desmoronando por su antigüedad, y por el agua que baja de cerro cuando llueve, lo que provoca que las piedras se desprendan por la humedad y se esparzan en la vía pública.

“Cuando llueve, corre el agua de arriba de los callejones y se trae el deslave de la tierra, sobre todo, por la calle Ónavas. Toda la tierra se junta en esa calle formando unas lomas y como baja mucho el agua del cerro, las calles están resbaladizas”, comentó un vecino.

Los habitantes de ese sector señalaron que no hay forma de levantar las banquetas, debido a la humedad de la tierra y al agua que corre por las calles. Y intentamos levantar el muro una vez, para evitar que se siguiera desmoronando la banqueta, pero se volvió a caer”, aseguró la señora Esperanza, de 68 años, quien tiene más de 40 años viviendo en ese sector.

La vecina, dijo que es peligroso para la gente bajar por esas banquetas, por que las piedras están sueltas y hay mucho tráfico por ahí, lo que lo vuelve peligroso.

 

Riesgos de desprendimiento de rocas del cerro

 

Los vecinos también expusieron que las familias que habitan en las faldas del cerro donde se fundó la colonia,  corren el riesgo de derrumbe de sus casas, ya que las rocas  que se localizan en lo alto de la cuesta, están sueltas y pueden caer sobre las mismas viviendas o la gente en cualquier momento.

Por lo tanto, piden que se haga una especie de trinchera para que las detenga,  porque hay muchas viviendas construidas arriba que se pueden venir abajo en caso de un deslave por las lluvias.

“Se necesita que hagan una especie de trinchera para detener las piedras porque están sueltas o colocar una red de alambre o varillas para sostenerlas, porque hay mucho niño también y es muy peligroso”, expresó José Agustín Montaño.

Proliferan viviendas abandonadas

 

A las orillas de la colonia se pueden observar varias viviendas de adobe abandonadas. Estas propiedades que años atrás guardaran el calor de hogar, hoy se encuentran semi-destruidas; algunas no ya no cuentan con techo, puertas y ventanas, y en su interior, prolifera la maleza y basura; además de servir como baño público para los malvivientes, limpia vidrios y malandros de los alrededores.

“Son muchos los recuerdos que hay, son casitas muy viejas hechas de adobe, hay algunas todavía se conservan bien, pero los vagos no dejan, todo se roban, algunas ya no tienen ni puertas y las tiene todas rayadas, y llenas de basura…da mucha lástima ver las casitas cayéndose, porque ahí están abandonadas”, dijo la señora Amalia Resendiz.

La vecina, comentó que algunas de estas propiedades están solas, ya sea porque el propietario ya murió o se cambiaron de colonia, y se han ido quedando olvidadas, lo que aprovechan los vagos de los alrededores para meterse a hacer del baño o dormir.

 

Calles en mal estado

 

A simple vista, se puede observar que solo las calles principales cuentan con pavimento, aunque el asfalto tiene cuarteaduras y pequeños baches por las precipitaciones pluviales que se han registrado en los últimos días.

Aunado al problema de baches, las vialidades están cubiertas de azolve y pedazos de ladrillo, piedras y basura esparcida en los rincones, y esto causa molestia de las familias, por la contaminación.

“La tierra que hay la jala el agua de arriba cuando llueve y se queda estancada aquí, porque está hundido la calle, y deja todo resbaladizo el suelo, y es tierra finita que se levanta cuando pasan los carros o con el mismo viento y causa alergias y comezón en la piel”, dijo una vecina.

Asimismo, la tierra y basura que se acumula en las calles, tienen tapados las rejillas pluviales, lo que impide que el agua siga su curso y se quede estancada. El bloqueo de estas redes de desagüe, es uno de los principales causantes de la formación de baches y cuarteaduras en las principales vialidades por tapar el paso de agua de lluvia.

Una de estas rejillas de desagüe se localiza frente a la iglesia “Inmaculado corazón de María”, el cual está totalmente cubierto de tierra, hojas y basura.

 

Otros problemáticas

 

Otra problemática que hay en este sector, es la presencia de basura acumulada en la orilla del bulevar, cerca de las paradas de los camiones y lotes baldíos; además de usar los camellones para tirar perros muertos.

Al respecto, varios residentes de la colonia, manifestaron que falta cultura del cuidado del medio ambiente, porque la gente no hace uso de los contenedores o botes de basura para desechar los residuos de comida y otros artículos que ya no sirven.

“La gente no cuida su entorno, tira la basura en los baldíos o la deja a la orilla de la calle, es muy cochina.

“Como no va a haber tanta enfermedad, si la gente no pone de su parte para tener limpio su entorno…todos tenemos responsabilidad de cuidar el lugar donde vivimos, no solo es trabajo de las autoridades limpiar, nosotros también debemos cuidar nuestra colonia, por nuestros hijos, por nosotros mismos”, reconoció la señora María del Carmen Romero.

“Nosotros también tenemos que poner de nuestra parte para tener bonita nuestra colonia”, coincidió la señora Teresa de Jesús López.

La presencia de malvivientes, es otro de los problemas que denunciaron, quienes afirmaron estar hartos del vandalismo y el grafiti en ese sector, sin que la policía haga algo para aminorar esta problemática.

“Sí, hay mucho malandro, mucho drogadicto. Los mismos limpia vidrios que se juntan en el bulevar usan el dinero para comprar droga, y da mucha tristeza que chamaquitos anden con el bote de resistol en la mano… ¿Y los padres, me pregunto, donde están, qué no ven como andan sus hijos?

Es muy triste, que echen a perder su vida por ese cochinero, y eso también los lleve a robar para seguir drogándose. Falta más vigilancia en la colonia, pero también más responsabilidad de los padres para educar a sus hijos”, agregó la señora María del Carmen.

 

 

 

 

Compartir.

Deje una respuesta