EDITORIAL

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El nada honroso segundo lugar en la comisión de delitos contra la salud, empuja al estado hacia nuevas formas de prevenir las acciones relacionadas con el narcotráfico.

Porque, si bien es cierto, que a Sonora le toca formar parte de la codiciada ruta rumbo a Estados Unidos, el hecho es que aquí es donde los envenenadores han sentado sus reales, según la PGR.

 

En su último estudio resultó que la dependencia federal tiene casi 300 delitos relacionados con drogas cometidos en diferentes municipios del estado sonorense.

Esa cifra es la segunda más alta del país y permite dimensionar el grave problema que pueden enfrentar las nuevas generaciones si no se hace algo al respecto.

Es ahí donde la prevención del delito se hace urgente, considerando que si en algún momento baja la demanda de los consumidores, por añadidura bajará la oferta.

Por eso, para contrarrestar a los envenenadores, para cambiar la estadística de muertes, de ejecuciones, de detenidos con drogas y armas, debe invertirse en espacios públicos sanos, en programas de orientación a niños, en centros de rehabilitación dignos.

Es bueno que los gobiernos destinen recursos para armar a sus corporaciones, más cuando en la entidad se siguen presentando eventos sangrientos como en Cajeme, Hermosillo y, en fecha reciente, Guaymas.

Sin embargo, la prioridad tendría que ser la gente de bien, la gente sana, los niños que no deben vivir en una ciudad donde les ofrezcan drogas camino a la escuela.

Por fortuna en esta capital, las autoridades municipales y estatales han enfocado su atención a programas preventivos, a través de centros de formación de valores, que promueve el alcalde Alejandro López Caballero, los cuales están distribuidos a lo largo y ancho del municipio.

En éstos además de deporte se enseñan artes y sobre todo, valor importantes como el respeto, tanto a los bienes como a las personas, pero también se ofrecen pláticas a padres para enseñarles a vivir en armonía y disminuir así los hechos de violencia intrafamiliar.

 

En pocas palabras se busca una formación integral del eje central de la sociedad, como es la familia… Ojalá que ello de frutos y se logren los objetivos de contar con niños y jóvenes sanos de mente y cuerpo.

 

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